
DEPRESIÓN Y ANSIEDAD, muchas veces viene sin avisar y cuando llega,sólo con mucha ayuda se consigue salir, es por eso que muchas veces no somos conscientes de la importancia del camino que seguimos , de las decisiones que tomamos con otros, de la manera que tenemos para decirles que el ritmo en todo lo marcan ellos, que ellos son los que deciden que, cómo, y hasta cuando les interesa hacer cualquier actividad, que la obligación sólo trae frustración, que la frustración sólo alimenta la duda, que la duda viene acompañada del miedo, que el miedo nos provoca el rechazo, que el rechazo nos hace preferir la soledad , que la soledad crece y crece, y claro al crecer la soledad nuestra autoestima al mismo tiempo disminuye y disminuye cuando debería ser enorme, pues la autoestima y el amor son o deberían ser dos cosas imprescindibles en la educación de todo niñ@.
Mucha gente desconoce lo que significa el sabor amargo que conlleva la ansiedad, sólo quien la ha sufrido o ha tratado con ella, sabe el poder de destrucción que tiene.
No tengo una respuesta para todos esos padres preocupados por ver a sus hijos tristes, encerrados en sus habitaciones viendo pasar las horas, lo que si tengo es la certeza de mi experiencia, que cuando conseguimos encontrar la motivación , las ganas, y el deseo de aprender y compartir, es cuando dentro de nosotros desaparece esa sensación de agobio, de ansiedad, de frustración, es esto que parece sencillo, y lo es, pero depende en mayor parte de nuestro entorno.
A los padres les diría, que ante todo acepten que sus hij@s son “especiales” no peores nunca peores, pero si “especiales, y eso significará, que muchas cosas no podrán hacerlas, o que les costará muchísimo trabajo poder realizarlas, que querer imponer o demostrar que si pueden sólo lleva a la angustia y depresión, todo padre quiere lo mejor para sus hij@s, pero lo mejor no significa lo que el resto hace y como lo hace, lo mejor, significa encontrar la manera de que tu hij@ pueda realizar lo que a él le apetezca dentro de un entorno idóneo para él, donde él disfrute, aprenda, y se sienta cómodo olvidando aunque sea por unas horas sus dificultades.
Así que, padres dejen de intentar conseguir que sus hijos encajen en todas partes, nadie puede encajar en todas partes nadie, eso sólo nos produce ansiedad presión y dolor mucho dolor.
Aceptemos que nuestros hij@s o mejor dicho defendamos que nuestros hij@s quieran y deban poder decidir hacer las cosas a su manera, y que su manera no tiene que ser la de los padres ni tutores ni profesores.
No os canséis de escuchar a vuestros hijos, no temáis las respuestas que puedan daros, no sufráis si no son como esperabais, alegraos de que sean como ellos quieren ser, pues será señal de que su vida va por buen camino, las exigencias son sólo señales de una conducta equivocada y eso nos llevará a una vida llena de inseguridades.
Así que mi propósito no es otro que alertar a las familias de la importancia y sobre todo del peligro que conlleva una vida de exigencias, de presiones, de niveles alto de responsabilidad, a veces lo importante por simple que parezca, no es otro que caminar al lado suyo y dejar que ell@s propongan, que ell@s escojan, que ellos sean felices sin mirar lo que los demás hacen y como lo hacen, tal vez de este modo, y sólo tal vez, puedan evitar angustias, depresiones, ansiedades y lo mejor aún, descubrirán lo capaces que son sus hijos de lograr todo cuanto se propongan.

Deja una respuesta