
Un maestro dijo: no hay nada más estúpido que hacer siempre las mismas cosas y esperar resultados diferentes. Cuando haces lo mismo el resultado es el mismo, tenemos que enseñarles a nuestros hijos que no hagan siempre lo mismo si desean resultados diferentes, y para lo cual tienen que explorar, pero para que exploren tenemos que aceptar que se equivoquen, porque ese es el resultado de la exploración. Y sobre todo fomentar la creatividad, hacer las cosas de manera diferente, no para garantizar que salgan bien, si no para garantizar el aprendizaje, la creatividad tiene que ver con equivocarse para aprender.
Y habrá que aprender a valorar los pequeños logros, los pequeños logros, valorar en realidad que, si nuestro hijo antes le costaba muchísimo saltar a la cuerda y hoy dio dos saltos, esos dos saltos son maravillosos, esos dos saltos son sensacionales y que hay que premiárselos mas que cuando consiga saltar a la cuerda de corrido, porque los pequeños logros son el principio de los grandes logros.
Y es que ningún camino empieza sin el primer paso, habrá que enseñarles a nuestros hijos a que valoren ellos mismos los pequeños logros que hacen, los progresos que hacen, habrá que mostrarles que si antes llegaban hasta aquí, y ahora llegan hasta mas allá, aunque no lleguen al final del camino, eso también es un logro, en todas las áreas y en todas las cosas.
Una buena familia debería enseñar a sus hijos a no tener miedo, y siendo la familia que somos, deberíamos enseñar a todos a cuidar y alimentar los sueños, los sueños son una parte importante de la vida de las personas, los sueños no pueden ser ni menospreciados ni minimizados, los sueños forman parte de nuestra vida y tal vez, de lo que llegaremos a ser en un futuro.
Un maestro dijo: no hay nada más estúpido que hacer siempre las mismas cosas y esperar resultados diferentes.
Sobre los sueños se construyen las fantasías, y sobre las fantasías crecen las ilusiones, de las ilusiones nacen los deseos, y de los deseos nacen los proyectos que conducen a la acción, si tu no permites a tus hijos que sueñen con posibles y con imposibles, si tu te dedicas a aplastar sus fantasías e ilusiones porque son imposibles entonces no permitirás nunca que ellos dejen crecer sus deseos, que ellos puedan armar sus proyectos, que ellos puedan diseñar sus acciones, por tanto protege, ayuda, comparte con ellos sus pasiones, ilusiones, sueños, fantasías, y es que sobre ellos se van a construir las personas que ellos quieren ser con el paso del tiempo.

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